¡Cartagena ora por S.S. FRANCISCO!

Con el gozo y la alegría que se siente el tener un nuevo Papa en nuestra Iglesia Católica, se celebró el 19 de marzo de 2013 con la conmemoración de la fiesta a San José padre de nuestro Señor Jesucristo, en la Iglesia Catedral la Eucaristía de acción de gracias a Dios por S.S. FRANCISCO, quien tomó posesión de su cargo como sucesor de Pedro el mismo día, dando a todo el mundo un mensaje de esperanza basando su nuevo pontificado en el servicio a los más frágiles.

Esta verdadera fiesta en el Señor de todos los cartageneros, fue presidida por Monseñor Jorge Enrique Jiménez Carvajal, y conto con la grata presencia del alcalde encargado de Cartagena, Carlos Otero Gerdts, las principales autoridades militares del distrito y el cuerpo consular, asimismo el presbiterio de la Arquidiócesis, el Seminario Mayor, y todos los laicos que se acercaron para ser obedientes a la petición de nuestro Santo Padre de orar por él.

Con la sencillez y la humildad que caracteriza a nuestro PAPA, asimismo se llevó a cabo esta celebración, llena de mucha oración, alegría, alabanzas y suplicas a Dios para que ilumine el camino de este nuevo pastor y dirija según su voluntad esta barca que le ha confiado. La presencia de algunos colegios de la ciudad como la “I. E. 14 de Febrero” y el “International School”, fue motivo de mucha alegría, ya que es muestra de la unidad de la iglesia y queda claro que en ella cabemos todos: niños, jóvenes, adultos y ancianos, todos estamos invitados a estar en ella para ese encuentro personal y comunitario con Jesucristo vivo.

La invitación contundente que nos hace nuestro Santo Padre y nuestro Arzobispo es a orar por su pontificado y en este año de la fe con este bello regalo hecho por nuestro Dios de tener un PAPA lleno de carisma y humildad, lo aprovechemos para unirnos y comprometernos cada día más con nuestra Iglesia particular y universal, cuidando todo lo que se nos ha sido confiado por Dios y valorando, cuidando, sirviendo a aquellos que más lo necesitan: LOS POBRES.

Por: Jonathan Montes Ariza, Seminarista