En la mañana del Domingo de Pascua, cuando la Iglesia celebra la victoria de la vida sobre la muerte, la ciudad de Cartagena se conviritó en un escenario de fe y solidaridad. Bajo la apuesta deportiva “Corre y Anuncia tu Fe”, 1.500 ciudadanos y visitantes corrieron para hacer posible el milagro de la dignidad humana a través de la obra social María Revive.
La tercera edición de esta carrera, consolidada como referente mundial de turismo religioso, logró una recaudación histórica de $145’300.000. Estos fondos, entregados simbólicamente al inicio de la jornada, serán la base para que la Arquidiócesis de Cartagena adquiera la sede propia de la Casa María Revive, una obra de misericordia que rescata rehabilita y acompaña en la formación a hermanos en situación de calle.

Solidaridad que madura y da frutos
El crecimiento de la solidaridad en la ciudad ha sido providencial. Lo que comenzó en 2024 con una meta de $26 millones para fortalecer la obra María Revive, se transformó en 2025 en un respaldo de $64.5 millones que permitió diversificar el alcance de la Iglesia: desde el acompañamiento a migrantes hasta el cuidado de los enfermos de lepra junto a las Hermanas de los Sagrados Corazones.
En esta tercera edición, la meta de caridad superó cualquier expectativa. El desafío de adquirir una casa hogar propia para los hermanos en situación de calle movilizó a instituciones, aliados y ciudadanos, alcanzando los $145.3 millones. Resultado que demuestra que Cartagena es una ciudad decidida a no ser indiferente ante el dolor del prójimo.
«Como Pedro y Juan el día de la Resurrección, hoy corremos juntos, acompañándonos los unos a los otros. Gracias por dar vida a quienes más lo necesitan», expresó con alegría Monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena, recordando la importancia de la fe hecha obra.
El testimonio de la vida nueva
Para los beneficiarios de la obra, la carrera representa la piedra removida del sepulcro. Juan Olier, quien hoy camina fuera de las calles, afirmó: “Esta casa es una bendición; nos sacó de la oscuridad y nos encamina a una vida digna”. Así mismo, Bairon Torres compartió la alegría de ver a tantas personas unirse a esta obra solidaria «me siento muy feliz de ver a tantos que hoy corrieron por darnos un techo digno, pero también me llena de alegría saber que el Señor ha resucitado». Por su parte, Mochi de Vivero, directora del programa, agradeció el compromiso de la Alcaldía y la ciudadanía por acercar el sueño de un techo digno para la rehabilitación integral.

Deporte, patrimonio y espiritualidad
La ruta de 5K y 10K fue toda una peregrinación urbana, los atletas, aficionados y familias, corrieron frente a siete templos patrimoniales, desde San Roque en el barrio Getsemaní, hasta la Catedral Santa Catalina de Alejandría, uniendo el esfuerzo físico con la contemplación del patrimonio histórico de la Heroica.
El Alcalde Mayor, Dumek Turbay Paz, destacó que esta sinergia entre fe, deporte y cultura posiciona a Cartagena como un destino de turismo responsable. “Hemos consolidado una Semana Santa que integra a todos: al que camina en la fe y al que disfruta la belleza de la ciudad, generando aportes positivos que transforman realidades sociales”, señaló.
Una alianza de ciudad
Este éxito es fruto del trabajo articulado entre la Arquidiócesis de Cartagena y la Alcaldía Mayor y sus dependencias, el IDER y Corpoturismo , contando con un respaldo unánime del sector privado (COTELCO, ASOTELCA, ACODRES, entre otros).
Al concluir la jornada, la ciudad no solo celebró a los ganadores deportivos, sino el triunfo de una comunidad que entiende que anunciar la fe es, ante todo, servir con amor a los más vulnerables














