- Delegados de seis jurisdicciones eclesiásticas de la provincia Eclesiástica de Cartagena se reunieron para articular acciones en pro de la cultura del cuidado.
- El encuentro contó con el acompañamiento de Monseñor Farly Yovany Gil Betancur, Obispo de Montelíbano.
Los días 9 y 10 de junio, la Casa de Retiros Sainville, en Cartagena, fue sede del encuentro de la Red Provincial para la Cultura del Cuidado. La jornada reunió a los delegados, coordinadores y responsables de las oficinas del cuidado de la Arquidiócesis de Cartagena, las diócesis de Montelíbano, Sincelejo, Montería, Magangué, y el Vicariato Apostólico de San Andrés y Providencia, con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto en la prevención y protección de niños, niñas, adolescentes y adultos en situación de vulnerabilidad.
Esta iniciativa responde a las líneas guías y operativas de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), las cuales instan a las jurisdicciones eclesiásticas a trabajar bajo principios de corresponsabilidad, cooperación y ayuda mutua para la construcción de ambientes seguros en la Iglesia.
El encuentro contó con la participación de Monseñor Farly Yovany Gil Betancur, Obispo de Montelíbano, quien acompañó las jornadas de trabajo orientadas a superar el mero cumplimiento de protocolos y promover, en su lugar, relaciones sanas y un entorno eclesial protector en el territorio.
Monseñor Farly Yovany Gil Betancur, Obispo de Montelíbano, destacó el recorrido que las iglesias particulares ya han realizado en la materia, señalando la madurez de los procesos locales.
“La Diócesis de Montelíbano trabaja arduamente por la cultura del cuidado, de tal manera que son muchos los años en los cuales, caminando juntos con los obispos, sacerdotes y los laicos, hemos construido lineamientos y hemos trabajado en propuestas para que todas nuestras parroquias se conviertan en lugares seguros. Tenemos decretos y manuales, que son esas herramientas normativas y jurídicas que nos dan la oportunidad de acompañar estos procesos para ser juntos apóstoles del cuidado”, expresó el prelado.
Asimismo, enfatizó que el objetivo de integrarse en esta red provincial va más allá de lo normativo, enfocándose en una actitud de aprendizaje continuo y de servicio pastoral en el territorio.
“Venimos a este encuentro con grandes propósitos para unir fuerzas en esta provincia eclesiástica: primero, ser discípulos de la cultura del cuidado, estar abiertos a aprender de las distintas jurisdicciones y sus propuestas; y después de un verdadero discipulado, ser apóstoles para ir a nuestras comunidades a animar para que se conviertan todos en defensores de la dignidad de los niños, niñas y adolescentes, proporcionando ambientes seguros para nuestro trabajo apostólico”, concluyó Monseñor Gil Betancur.





Diagnóstico y construcción participativa
Durante la sesión del martes 9 de junio, la metodología se centró en la escucha y el reconocimiento de las realidades locales. Los delegados compartieron los recursos, las iniciativas y las buenas prácticas que ya se implementan en cada una de sus diócesis, identificando a su vez las dificultades y desafíos comunes que enfrentan en las distintas regiones del norte del país.
Por su parte, el Presbítero Richard Nieto González, delegado para la cultura del cuidado en la Arquidiócesis de Cartagena, valoró estas dos jornadas como un ejercicio práctico de sinodalidad y cooperación interdiocesana.
“Estos dos días se han centrar en la construcción y la activación de la zona que se encargará de todo el tema de la cultura del cuidado en la provincia. Consiste en revisar qué estamos haciendo desde cada diócesis y armonizar unas acciones que nos permitan tener un trabajo más conjunto. Es una sinodalidad a nivel provincial, un esfuerzo de cooperación. Un trabajo cooperativo entre diócesis en el ejercicio de crecimiento de cada una de nuestras oficinas en este ámbito”, afirmó el sacerdote.
El miércoles 10 de junio, el espacio se enfocó en definir la identidad, el propósito y la dinámica de funcionamiento de la Red Provincial. Mediante mesas de trabajo y momentos de construcción colectiva, los asistentes estructuraron los lineamientos que guiarán esta alianza pastoral basada en la fraternidad, el servicio, la confianza y la prevención integral.
Primeros pasos de la Red
Para dar continuidad a los acuerdos alcanzados en Cartagena, la Red Provincial definió una hoja de ruta que contempla los siguientes compromisos:
- Presentar formalmente la iniciativa y sus conclusiones a los obispos de la Provincia Eclesiástica de Cartagena.
- Identificar de manera oficial a todos los responsables de la Cultura del Cuidado en cada jurisdicción para consolidar un canal permanente de comunicación.
- Realizar un análisis comparativo entre la realidad de cada diócesis y el documento “Ruta Configuradora del Sistema para la Cultura del Cuidado: los primeros cinco pasos para caminar juntos” de la CEC, con el fin de establecer un diagnóstico provincial detallado.
- Diseñar un plan básico de trabajo adaptado a las necesidades particulares de cada jurisdicción y programar espacios periódicos de formación y acompañamiento mutuo.
Con la consolidación de esta estructura provincial, las jurisdicciones eclesiásticas del Caribe y la región insular unifican criterios pastorales y operativos, compartiendo el compromiso institucional de la Iglesia católica con la transparencia, la justicia, la custodia de los más vulnerables y la protección de la dignidad humana.






