En el marco de la memoria litúrgica de Santa Teresa de Calcuta, celebrada el pasado sábado 5 de septiembre, más de 400 niños, niñas, jóvenes y adultos de las 12 zonas pastorales de la arquidiócesis se dieron cita en el Centro Histórico para vivir el Encuentro Arquidiocesano de Servidores del Altar.
La jornada, que congregó a una amplia representación de la comunidad eclesial, sacerdotes, seminaristas, catequistas y familias, dio inicio en el Santuario del Santo Cristo de la Expiración (Parroquia de Santo Domingo) con la Eucaristía presidida por el arzobispo de Cartagena, monseñor Francisco Múnera Correa.




Durante la homilía, monseñor Múnera recordó a los asistentes el sentido esencial de esta labor en las parroquias: “Servir a Jesús es amarlo y amar a Jesús es servirlo”.
El prelado además compartió con los asistente la importancia de los Santos en la vida de fe y de servicio, especialmente de Santa Teresa, mencionado que los santos son los mejores amigos de Jesús y los mejores aliados de quienes sirven en el altar. Evocando la célebre «sed» de Cristo que movió el ministerio de la Madre Teresa, el prelado invitó a los participantes a hacer una pausa en el corazón y preguntarle al Señor: ¿Cómo le gustaría que yo le sirviera?
“Jesús muestra en el corazón cómo le gusta ser amado, porque servir a Jesús es amarlo y amar a Jesús es servirlo”, mencionó el arzobispo, compartiendo la dimensión teológica del servicio: la cercanía con el altar pierde su sentido si no se muestra en cercanía y caridad con los hermanos, especialmente con los más pobres.
Al finalizar la misa, los servidores hicieron un acto de consagración ante la imagen del Santo Cristo de la Expiración, pidiendo la gracia de mantener la fidelidad y la alegría en su labor diaria.
Un camino de fe y vocación






La jornada continuó con una peregrinación desde el Santuario hasta la Catedral Santa Catalina de Alejandría. En el templo principal de la ciudad se escucharon testimonios de participantes de las distintas zonas pastorales, quienes compartieron cómo la experiencia en el altar transforma su vida diaria y les brinda alegría.
El encuentro incluyó además los relatos de varios sacerdotes y seminaristas de la Arquidiócesis, quienes explicaron cómo sus primeros pasos como servidores del altar cuando eran niños fueron determinantes para descubrir y consolidar su vocación al ministerio sacerdotal.
Con este encuentro, la Arquidiócesis de Cartagena vuelve sus ojos al acompañamiento integral de la niñez y la juventud El servicio en el altar es así, como un semillero y escuela de fe, valores y discernimiento vocacional, desde donde la Iglesia local continúa sembrando esperanza y formando a las futuras generaciones al servicio de la comunidad.