En su más reciente catequesis sobre la Constitución Lumen gentium del Concilio Vaticano II, el Papa León XIV invita a redescubrir el carácter peregrino de la Iglesia. Nos recuerda que no es una realidad estática, sino un pueblo en camino dentro de la historia, orientado hacia la plenitud del Reino de Dios.
La Iglesia vive entre el “ya” y el “todavía no”: ya participa de la gracia del Reino, especialmente en la Eucaristía, pero aún espera su realización definitiva. Esta tensión no paraliza, sino que impulsa a los creyentes a comprometerse con la transformación del mundo, anunciando la esperanza y denunciando el mal. Asimismo, el Papa subraya que la Iglesia es “sacramento universal de salvación”, signo e instrumento del amor de Dios. Sin embargo, no es un fin en sí misma, sino que todo en ella debe conducir a Cristo. Por eso, está llamada constantemente a la conversión, la renovación y la humildad, reconociendo su fragilidad.
Una llamada para nuestra Arquidiócesis
Esta enseñanza interpela directamente a nuestra Iglesia particular. Como Arquidiócesis, estamos llamados a vivir como pueblo peregrino, caminando en medio de nuestras realidades con la mirada puesta en el Reino de Dios. Esto implica ir más allá de lo organizativo y asumir con profundidad nuestra misión de ser signos de esperanza, especialmente para los más vulnerables. También nos invita a revisar nuestras prácticas pastorales, estructuras y relaciones, para que respondan verdaderamente al Evangelio y no solo a dinámicas humanas.
Las pequeñas comunidades: signo de una Iglesia en camino
En este contexto, las pequeñas comunidades son una expresión concreta de la Iglesia peregrina. En ellas se vive el “caminar juntos”, se comparte la Palabra, se fortalece la fe y se sostiene la esperanza. Estos espacios hacen visible una Iglesia cercana, fraterna y misionera, capaz de leer la vida cotidiana desde la fe y traducirla en gestos concretos de amor y solidaridad. Así, ayudan a mantener viva la mirada en el Reino de Dios.
La catequesis del Papa León XIV nos recuerda que ser Iglesia es caminar con esperanza. Como Arquidiócesis, estamos llamados a renovar esta conciencia: somos un pueblo en marcha, unido a Cristo y sostenido por el Espíritu. Que esta reflexión nos anime a seguir caminando juntos, fortaleciendo nuestras pequeñas comunidades y viviendo con alegría nuestra vocación de ser signo de salvación en medio del mundo.
Audiencia General del Papa León XIV desde el Vaticano | 6 de Mayo de 2026°| Vatican News
Carlos De armas Ortega
Comunicaciones Arquidiócesis de Cartagena