- Tras vivir el misterio del amor en la cena del Señor y el lavatorio de los pies, la noche del jueves Santo, la Iglesia particular se unió esta mañana de viernes en una solemne procesión para cargar la cruz con el Redentor.
- Desde todas las zonas pastorales y comunidades, los fieles manifestaron su fe en una jornada de oración y unidad de Iglesia.
La conmemoración del Viernes Santo en Cartagena de Indias ha sido una prolongación del mandamiento del amor vivido la noche anterior. Tras la solemnidad del Jueves Santo, donde la Iglesia celebró la institución de la Eucaristía y el gesto de servicio del lavatorio de los pies, hoy la ciudad se ha convertido en un inmenso camino al Calvario.
Desde las distintas zonas pastorales, parroquias y comunidades, se ha vivido una verdadera manifestación de fe y amistad con Jesús. Ya fuera con pesados maderos sobre los hombros o acompañando las centenarias imágenes procesionales, cientos de fieles se unieron en un solo sentir: ayudar a Cristo a cargar la cruz en la Cartagena de hoy. El viacrucis en el Centro Histórico, que unió los templos de Santo Toribio, Santo Domingo, San Pedro Claver y la Catedral, mostró una Iglesia viva y en salida que camina junto al Señor.
El recorrido desde el Centro de la ciudad contó con la guía espiritual del p. Richard Nieto, vicario general; el p. Rafael Castillo, rector de la Catedral y el p. Julio Muñoz, delegado de pastoral turística, quien resaltó la masiva respuesta de la comunidad.
«Celebramos que tanto la ciudadanía como los turistas hayan respondido masivamente a este viacrucis que está en el corazón de la tradición de nuestra ciudad. Es un momento de unidad y reflexión que nos invita a vivir una Semana Santa con sentido«, afirmó el presbítero.








Sermón de las siete palabras: la voz del Señor en el Calvario
En este Viernes Santo, la Iglesia hace memoria del sermón de las siete palabras, las últimas expresiones de Jesús mientras caminaban y agonizaba en el madero. Estos gritos de amor y entrega se convierten en guía espiritual para el pueblo.
- «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). Un llamado a sanar las heridas de nuestra sociedad.
- «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lc 23, 43). La promesa de que la misericordia siempre tiene la última palabra.
- «Mujer, ahí tienes a tu hijo» (Jn 19, 26-27). El nacimiento de la Iglesia al pie de la cruz.
- «Dios mío, ¿por qué me has abandonado?«(Mc 15, 34). Cristo asume nuestro propio dolor.
- «Tengo sed» (Jn 19, 28). El anhelo de Jesús por nuestro encuentro con él.
- «Todo está cumplido» (Jn 19, 30). La obediencia perfecta al plan de salvación.
- «En tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23, 46). El ejemplo de confianza absoluta en el Padre.
Hacer vida estas palabras hoy significa transformar nuestro dolor en esperanza y nuestra fe en servicio hacia los más frágiles.
Esta tarde: el silencio y los dolores de María
La jornada de este Viernes Santo no concluye con la muerte del Señor. La Iglesia invita a los fieles a vivir el misterio de la soledad esperanzada de la Virgen María.
A partir de las 6:00 p. m., viviremos la peregrinación de la Dolorosa, partiendo desde el Santuario de San Pedro Claver hacia la Iglesia de Santo Domingo. Será un recorrido de silencio, donde acompañaremos el corazón traspasado de la Madre, quien nos enseña a esperar en la resurrección incluso en la hora más oscura.
La agenda de turismo religioso en Cartagena ha contado con la colaboración de la Alcaldía de Cartagena y todas sus dependencias y Corpoturismo, cuya gestión logística ha permitido que las distintas manifestaciones de fe se desarrollen en un ambiente de orden y seguridad para gloria de Dios y bien de las comunidades parroquiales y peregrinas.