Una reflexión de la catequesis del Papa Leon XIV sobre la Palabra de Dios en la vida de la Iglesia
En su catequesis habitual de este miércoles 11 de febrero, el Papa León XIV, nos invita a contemplar la relación profunda que existe entre la Palabra de Dios y la Iglesia, ese vínculo vivo que el Concilio Vaticano II expresa con claridad en la Constitución Dei Verbum, específicamente en el capítulo sexto.
Nos recuerda que acercarnos a las Escrituras no es solo leer un texto, sino encontrarnos con Dios. Es tenerlo cerca, escucharlo, hablarle y dejarnos hablar por Él. Porque en su Palabra, aprendemos a conocerle y descubrimos que, además, «Dios viene a nuestro encuentro y entra en conversación con nosotros», como menciona el Pontífice.
«Dios viene a nuestro encuentro y entra en conversación con nosotros»

Entonces, haciendo una introspección de nuestra propia vida, surge una pregunta sencilla: si en nuestro diario vivir un padre o un amigo, como una de sus maneras de expresar el amor, se preocupa por nosotros, nos cuida, nos protege del mal y nos acompaña en cada momento… ¿cuánto más lo hará Dios?
Así es su amor: cercano, fiel y constante. Un amor que no abandona. Y ese encuentro podemos vivirlo cada día al abrir las Sagradas Escrituras, al acercarnos a su casa, la Iglesia, donde su voz nos consuela, nos guía y nos recuerda que nunca caminamos solos.
Por eso, la invitación que nos hace el Santo Padre es a dialogar con Dios, nuestro gran amigo, quien nos da paz, nos consuela y nos anima. Y además, nos exhorta a que «Abramos, entonces, el corazón y la mente para acoger este don, siguiendo a María, Madre de la Iglesia».